La finalidad de la Fundación San Francisco de Borja es la atención de personas que se encuentran afectadas por una discapacidad intelectual y que, bien por su situación socio-familiar, bien por sus características personales específicas, requieran una atención especializada.

En la Fundación proporcionamos a las personas que están en esta situación los apoyos necesarios para el máximo desarrollo posible de su autonomía, a través de unos modelos de atención flexibles que persiguen su máxima normalización e integración social y familiar, siendo la propia persona quien defina su proyecto personal de calidad de vida.

Misión

La Fundación San Francisco de Borja mantiene un compromiso permanente por la defensa de la dignidad y plenos derechos de las personas con discapacidad intelectual.  Su misión se concreta en generar oportunidades y proporcionar apoyos personalizados tanto en sus servicios y programas como en la comunidad, para que cada persona pueda desarrollar su proyecto personal y conseguir una vida plena y feliz.

Visión

Ser generadores de apoyos para la construcción de vidas plenas, abriendo espacios de inclusión en la comunidad.

La Persona con Discapacidad Intelectual Sujeto de Dignidad

Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que cualquier otro ciudadano/a. Merecen respeto a su individualidad y a sus necesidades personales y deben gozar de una indiscutible igualdad de oportunidades. Por tanto, cada persona tiene derecho a un trato respetuoso y personalizado; a la privacidad y confidencialidad; a la libertad humana, que lleva implícito el derecho de autodeterminación para que sean los agentes principales de su vida. Tienen derecho a recibir los apoyos y servicios que estén ajustados a sus necesidades y expectativas personales, procurando su crecimiento y desarrollo personal así como el logro de metas personales, a la integración social y a disfrutar de una vida de calidad, plena y feliz.

Enfoque Ecológico de la Discapacidad y Modelo de Apoyos

Entendemos la discapacidad como una realidad dinámica que se manifiesta en la interacción de la persona con el contexto en el que interactúa y que depende en gran parte de los apoyos que disponga. En la Fundación diseñamos servicios y apoyos centrados en la persona, favoreciendo el máximo desarrollo de todas las capacidades del individuo y su bienestar así como las oportunidades y contextos adecuados donde puedan desarrollarlas. La prestación de apoyo la realizamos estableciendo unas relaciones de reciprocidad con cada persona atendida y un trato empático y humano, con sensibilidad, escucha y acogida.

Calidad de Vida

Entendemos la calidad de vida como una combinación de las condiciones de vida y satisfacción personal.
Para procurar la mayor calidad de vida entre los usuarios de los servicios de la Fundación utilizamos el modelo de Calidad de Vida de Schalock y Verdugo, que incluye las siguientes dimensiones:

Bienestar emocional; Relaciones interpersonales; Bienestar material; Desarrollo Personal;
Bienestar físico; Inclusión; Autodeterminación; Derechos.

Actitud Positiva

Necesitamos apertura mental y expresividad emocional de forma que se haga surgir el lado humano de todas las personas implicadas. Por eso, consideramos como un valor fundamental la alegría, el entusiasmo y la pasión compartida.

Compromiso Ético

Desde la Fundación apostamos por una sociedad plural, en la que se respete y valore la diferencia y la diversidad como fuente de riqueza; en la que la igualdad de oportunidades sea un hecho; en la que la integración y la participación sea real para todos sus miembros; en la que las personas con discapacidad puedan ejercer su ciudadanía accediendo a bienes y servicios como cualquiera de sus miembros. Una sociedad solidaria e interdependiente, que priorice la capacidad de sus miembros, antes que sus déficits.

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